Han estado amenazando con sanciones para que los españoles la compren, ahora serán laxos, justo cuando se destapa que dos empresas fantasma con vínculos con el PSOE y que vendían mascarillas durante la pandemia ahora venden a través de Correos la V16.
Primero fueron las mascarillas en lo peor de la pandemia, y ahora parece que el nuevo ‘agosto’ son las luces V16 de Correos. El Ministerio del Interior ha pasado de amenazar con multas a ponerse tierno y decir que ‘no quieren recaudar’ justo cuando se descubre el pastel de los contratos.
Al final va a resultar que la seguridad vial era esto: que las empresas vinculadas al entorno del Gobierno vendan el stock mientras nosotros pagamos la fiesta. Marlaska dice que es por salvar vidas, pero el bolsillo de algunos se está salvando todavía mejor. Todo queda en casa.
Con la caída de Maduro, se ha acabado el ancho de banda para ‘El Server’, esa plataforma que las hijas de Zapatero operaban desde Venezuela y que, casualmente, ha desaparecido del mapa en cuanto el dictador ha perdido el control del mando.
Parece que sin el enchufe de Miraflores, el negocio no era tan viable como nos querían vender. Al final, lo único que se ha multiplicado aquí ha sido el cinismo de un padre que blanquea tiranos mientras sus hijas hacen caja con el wifi del opresor.
Si estabas esperando la primera nómina de 2026 para recuperarte de los regalos de Reyes, tenemos malas noticias. El Gobierno ha actualizado las normas y el recorte ya es oficial en el BOE. A partir de este 1 de enero, todos los trabajadores españoles verán una bajada en su sueldo neto, sin importar si eres el CEO de una multinacional o el que pone las cañas en el bar de abajo.
Ni el mejor patrocinio de Nike pudo salvarle del sprint de los Marines. Maduro cambia el Palacio de Miraflores por una celda de 2×2, pero oye, la percha no se pierde. ¡Eso es entrar en la cárcel con el ‘swag’ de un MVP!
Señoras, señores y gente que aún no sabe si el 2026 es real o una simulación de PlayStation: Donald Trump lo ha hecho. Mientras tú estabas quitándole el envoltorio a los restos de turrón, el tito Donald ha decidido que su propósito de Año Nuevo era limpiar el garaje… y por «garaje» se refería a Venezuela.
En una operación llamada «Resolución Absoluta» (porque a los americanos les encantan los nombres que suenan a película de Steven Seagal), las fuerzas especiales han aterrizado en Caracas, han empaquetado a Nicolás Maduro y se lo han llevado a Estados Unidos sin pasar por el Duty Free.
¿Qué ha dicho Trump? Pues lo de siempre: que es el mejor operativo de la historia, que sus soldados tienen los bíceps más grandes y que ahora Venezuela va a ser «Great Again». Básicamente, ha decidido que el petróleo venezolano se gestiona mejor desde un despacho en Florida que desde Miraflores. ¡Qué detalle por su parte!
¿Y ahora qué? Maduro ya está en Nueva York, probablemente preguntándose si el chándal cuenta como traje de gala para un juicio federal. Mientras tanto, en Twitter (o X, o como se llame hoy), medio mundo pide palomitas y el otro medio se echa las manos a la cabeza.
Si pensabas que lo más emocionante de esta semana iba a ser el roscón de Reyes, Trump te ha dicho: «Hold my Diet Coke».
Ni los guionistas de ‘The Office’ se atrevieron a tanto. Os dejamos con el Top 10 de razones por las que Maduro merece un Oscar, un Grammy y una celda con vistas en Manhattan. Spoiler: el momento del autobús no es lo más raro que verás hoy.
Petróleo para todos (pero sobre todo para Donald):
El tito Donald ha soltado la joya de la corona: las grandes petroleras americanas van a entrar a saco para «reparar» la infraestructura. Su lógica es imbatible: «El petróleo nos lo robaron como a un bebé, y yo he venido a recuperar el biberón». Parte del dinero será para Venezuela y otra parte… bueno, para pagar el viaje del avión que se llevó a Maduro, supongo.